Los cambios en el consumo y la distribución de medios han influido significativamente en quienes se dedican a escribir historias. Debido a las constantes dificultades financieras que enfrentan la mayoría de los medios y a la creciente necesidad de contenido de marca, muchas personas con formación periodística y educación formal en campos similares buscan alternativas para ampliar sus carteras y rentabilizar su experiencia y conocimientos.
Hoy en día, muchas personas se ganan la vida escribiendo, pero no trabajan para ningún medio de comunicación. Trabajan como especialistas en marketing de contenidos y redactores para marcas que ven el valor de producir contenido por su cuenta.
Según un estudio reciente, más de 70 por ciento de los compradores han confirmado que sus decisiones de compra están influenciadas por el contenido, por lo que un número significativo de empresas ha decidido redoblar su compromiso de producir contenido relevante que eduque a sus consumidores y les ayude a ver el valor de sus productos/servicios.
Hay muchos segmentos en los que el periodismo y el marketing de contenidos se superponen.
El marketing de contenidos, tal como lo conocemos hoy, es un campo relativamente nuevo que aún puede beneficiarse enormemente de las prácticas de los periodistas tradicionales. Lo mismo ocurre con los periodistas: actualizar las prácticas tradicionales y comprender mejor el rendimiento del contenido podría ayudar a las redacciones a ofrecer un mejor servicio a sus lectores.
Pero eso es sólo la punta del iceberg.
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