Los últimos 24 meses han sido un desafío para todos en el sector de la publicidad digital. De hecho, los editores han expresado su preocupación por la posibilidad de que los recientes cambios en el panorama de la tecnología publicitaria (adtech) provoquen la desintermediación de sus usuarios, la pérdida de ingresos publicitarios e incluso la pérdida de mano de obra.
Pero si algo hemos aprendido es que el sistema actual, basado principalmente en cookies de terceros, no es adecuado para su propósito, tanto desde el punto de vista de la eficiencia como de la privacidad. En un nuevo panorama sin cookies, los editores se enfrentan al reto de desarrollar relaciones más profundas y de confianza con sus consumidores. Con esto en mente, la transición hacia soluciones direccionables basadas en datos propios puede ayudar a recuperar la confianza del consumidor, otorgando al consumidor y al editor el control, a la vez que crea un entorno donde anunciantes y editores pueden colaborar más estrechamente para obtener resultados significativos.
Esto sienta las bases para tres problemas que, en mi opinión, ocurrirán en 2022 y que los editores deben tener en cuenta. Comprender esto puede ayudar a las marcas y editores a redefinir sus modelos de negocio para hacerlos más sencillos, eficientes y eficaces. Esto les permitirá conectar y ofrecer experiencias de contenido premium a las personas y, en última instancia, generar mayor éxito e ingresos.
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