“Un pez dorado tiene una capacidad de atención mayor que una persona”. Este fue el hallazgo más citado de un Estudio de Microsoft de 2015 que desencadenó una ola de artículos En la prensa popular se habla de la disminución de la capacidad de atención (para que conste, según el estudio, un pez dorado tiene una capacidad de atención de nueve segundos, un humano solo ocho). Y esta estadística tuvo un efecto dominó.
Satya Nadella, CEO de Microsoft, afirma que "el bien verdaderamente escaso es la atención humana, cada vez más frecuente". ¿Y cómo se capta la atención? Con mensajes personalizados y relevantes para destacar entre la multitud. En el sector de las relaciones públicas y la comunicación, utilizamos el storytelling. "Storytelling" es uno de los términos más usados y abusados en este campo. Para contar la historia de una marca, las empresas suelen crear vídeos breves para apaciguar la capacidad de atención (especialmente entre la generación Z y la generación millennial). Destacar entre la multitud para captar la atención es uno de los retos de la profesión.
Pero ¿deberíamos preocuparnos por la disminución de la capacidad de atención? No, no deberíamos. Si bien captar la atención puede ser un desafío, es posible mantenerla si el contenido es atractivo, y existen datos que lo demuestran. Los servicios de video a la carta y streaming pueden captar la atención, como lo demuestran Netflix estadística:
- El 70 por ciento de los usuarios ven series compulsivamente
- El espectador promedio ve alrededor de dos horas por día cuando intenta completar una temporada de una serie
- La persona promedio tarda cinco días en completar la primera temporada de una serie vista de corrido.
- Exposición: información de fondo, presentación de los personajes, ambientación.
- Acción creciente: el conflicto se filtra y se introduce tensión
- Clímax: Punto de inflexión, el impacto podría ser para bien o para mal para el personaje(s).
- Acción descendente: el conflicto comienza a resolverse
- Desenlace: La historia termina, conclusión, el resultado suele ser una tragedia o una comedia.